Cappuccino, ccino, ccino...


El nombre de este conocido tipo de café se remonta, según la leyenda, a la Batalla de Viena, donde a los vieneses no les gustó el fuerte sabor del café de los turcos y le añadieron crema y miel para suavizar el sabor del café y obtuvieron un tono que asociaron al color del hábito de los monjes capuchinos.

A pesar de que se patentó en el 1901, no ha sido hasta los años 90 en que se ha popularizado universalmente, aunque al contrario que en Italia, en el resto del mundo es habitual tomarse un cappuccino en otros momentos aparte del desayuno.

Veamos los tres puntos clave de los que consta este café, del que particularmente yo estoy encantado.

1/3 de café:
Este apartado no tiene mucho misterio, aunque si bien es cierto que el tipo de café que nos encontraremos será expreso. Proximamente veremos como preparar un café expreso correctamente, las mejores cafeteras expreso que hemos probado y las cafeterias donde nos han servido un expreso con mas cuidado y delicadeza.

1/3 de leche:

Seguidamente introduciran la leche previamente calentada a unos 70º en el café. Componente que le dará un toque mas suave y que es precisamente lo que a mucha gente que normalmente no bebe café haga que le resulte mucho mas agradable.


1/3 de espuma de leche:
En este punto es donde mas notaremos la diferencia entre un buen cappucino y otro normalito. Nos hemos encontrado sitios en los que la espuma no ha adquirido esa textura aterciopelada y suave quedando en un café mucho mas normalito. Para conseguir este efecto lo que se hace es introducir pequeñas burbujas de aire en la leche para finalmente espolvorear sobre ella canela o chocolate.


¿Y a vosotros? ¿Os gusta el cappuccino?

Nuestros mejores cappucinos hasta la fecha:
- Café Jamaica

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